Seguramente a lo largo de nuestra vida llegará el momento en que necesitemos solicitar un préstamo hipotecario a nuestro banco o a una entidad de financiación privada. Los motivos pueden ser muy variados pero la necesidad es la misma: liquidez.

Al acudir a las compañías a solicitar nuestro préstamo hipotecario necesitamos tener claros algunos conceptos que nos ayudarán a saber más en detalle qué nos están ofreciendo y valorar si realmente es lo que necesitamos o no.

Estas son las 5 características clave a las que debes prestar atención en tu préstamo hipotecario:

1.- El importe máximo que la entidad financiera otorga.

2.- El plazo de devolución del préstamo. Ten en cuenta que cuanto mayor sea el plazo de devolución, menores serán las cuotas mensuales aunque, por el contrario, los intereses totales que deberás asumir también serán mayores.

Es importante valorar este aspecto ya que si queremos ahorrarnos intereses aceptando un préstamo con un plazo menor, seguramente nos encontremos en la situación de que no podremos pagarlo debido a unas cuotas excesivamente altas. También en sentido contrario, con un plazo demasiado largo con el que no podemos asegurar nuestra estabilidad.

3.- La amortización del capital. Cada uno de los pagos de devolución del préstamo está compuesto por los intereses que hay que hacer frente y por la parte de capital, que se cancela. Este acto de cancelar parte de capital que debemos es lo que se denomina amortización.

4.- La cuota periódica del préstamo. Normalmente se calcula de forma mensual y es lo que te comprometes a pagar durante el plazo establecido con tal de devolver el préstamo poco a poco.

5.- El periodo de carencia durante el que únicamente se pagan intereses y no se devuelve capital.

Los tipos de préstamos en función del interés aplicado

Podemos diferenciar 4 tipos de préstamos en función del interés que se aplica en cada uno de ello.

– Préstamo hipotecario a interés fijo: adecuados cuando se espera que los tipos de interés suban en el medio plazo. A cambio, hay que pagar un tipo de interés superior, por lo menos a corto plazo.

– Préstamo hipotecario a interés variable: adecuados si se piensa que los tipos de interés van a permanecer estables en el medio y largo plazo o van a bajar.

Este tipo de préstamos son los más utilizados en España y generalmente utilizan como referencia algún índice como el Euribor.

– Préstamo hipotecario a interés mixto: son los que combinan las características del préstamo a interés fijo y variable.

– Préstamo hipotecario de cuota fija: estos préstamos tienen un interés variable pero la cuota de amortización es fija, es decir, siempre se paga lo mismo cada mes pero lo que puede variar es el plazo de amortización.

Teniendo en cuenta las 5 claves del préstamo hipotecario y también el tipo de interés que las entidades van a aplicarle, sabremos si nos conviene este producto financiero o por el contrario, necesitamos seguir buscando una entidad que nos ofrezca unas mejores condiciones y mayores ventajas.